jueves, 22 de diciembre de 2011

Nueva Linda: Caravana de la libertad en plena zafra

Por Juan Pablo Ozaeta

Durante ocho años, las familias campesinas que integran la asociación Pro-Justicia Nueva Linda, estuvieron instalados a la orilla de la carretera en el kilómetro 207, ruta a Champerico, Retalhuleu. Esperando justicia por los hombres y mujeres de sus comunidades que perdieron la vida luchando por mejores condiciones de vida. Y con esperanza de que esa lucha dé frutos.


El pasado 19 de diciembre, este grupo destruyó las champas en las que por mucho tiempo habitaron y emprendieron camino hacia donde les serían entregadas en propiedad cuatro fincas, donde podrán empezar una nueva vida.




En este día tan trascendental, afloraban sentimientos de nostalgia, de alegría y esperanza. Una señora acariciando a su hija recordaba lo difícil que fueron sus primeros días, durmiendo en el suelo a la orilla de la carretera. Sus familiares preocupados por ella y su niña le consiguieron una cama sencilla “por el peligro de las culebras”, decía. “Y así poco a poco fuimos consiguiendo nuestras cositas”.

Diciembre es tiempo de zafra en Retalhuleu. Pero para las 98 familias que se mudarían a las nuevas fincas, esa actividad económica tan determinante en la costa sur ya no formaría parte de sus vidas.

Uno de los campesinos que resistieron a la orilla de la carretera, contaba que los camiones con doble remolque, o “trailers” de “el azúcar de Guatemala” les hicieron pasar varios sustos, por el riesgo en que se encontraban, viviendo tan cerca del paso de estos enormes vehículos. Incluso, en una ocasión atropellaron a uno de sus compañeros, dejándolo con varias fracturas graves.

Como si no les bastara el hostigamiento que sufrieron de parte de la seguridad privada de la finca Nueva Linda, los trailers también les pasaban al lado, amenazantes. En una sola noche durmiendo a la orilla de esa carretera, pudimos comprobarlo. El suelo tiembla al paso de los trailers, los cuales no dejan de circular en ningún momento.

Y cuando no escuchábamos los trailers, escuchábamos el crujir de la caña, quemándose una noche antes, para que a la mañana siguiente lleguen los trabajadores a cortarla.

De esta manera (habrá otras más) puede notarse la importancia que tiene para la vida de estas familias convertirse en propietarias de una tierra, a la que pueden entregar su fuerza de trabajo en beneficio de su familia y de su país. No de unas minorías.

La lucha de ocho años de estas familias, les ha liberado de la dependencia de los dueños del azúcar de Guatemala, que mucho les quitan y poco les dan. 


Estas familias son un importante símbolo de la resistencia en tierra de los azucareros, de los ganaderos y de otros negocios, digamos que menos lícitos.

La manta "de la memoria a la resistencia", que les acompañó extendida en uno de los buses que les trasladó a su nueva tierra, inspiró a uno de los comunitarios, quien se posó bajo la manta y expresó: -aquí no ha terminado nuestra lucha, aquí apenas comienza. 

Mientras las camionetas se llenaban de las pertenencias de las familias, y de las esperanzas de un mejor porvenir, pasaban unos camiones, transportando personas de diversas edades, hacia su trabajo. El trabajo en las fincas de azúcar es pesado, y muchas veces se ve a niños haciéndolo. En el camino hacia las nuevas fincas se observó niños trabajando en la limpieza de carreteras, recogiendo la caña tirada, con machete en mano.


La caravana “de la libertad” salio hacia el municipio Oratorio, departamento de Santa Rosa, luego de la quema de dos bombas de feria.

El viaje duró ocho horas, y al llegar a las fincas les esperaban dos vacas que serían sacrificadas para la celebración, una casa de construcción sencilla que formaba ya parte de la finca, servicio de alumbrado y agua, ya en funcionamiento. Pero en su mayoría todo es terreno baldío.

Un dirigente le pregunta a una de las mujeres de la asociación cómo se siente, y ella responde: - Desesperada. Y por qué, no te gusta aquí?. – Si me gusta, pero aquí todavía no hay nada.

Otra señora, mientras se ubicaba y trataba de hacer su trabajo cotidiano en un espacio que apenas conocía, expresaba nostálgica: - Adiós a Nueva Linda.

Para estas familias significa un gran reto empezar de nuevo, adaptarse a esta nueva comunidad que empezarán a construir. Pero no cabe duda de que esos ocho años de lucha les han dado la fuerza para emprender estos retos.


La dirigencia de la asociación se ha planteado seguir en la lucha por la justicia de Héctor Reyes, trabajador de Nueva Linda desaparecido en 2003, de Eufemia López Morán, asesinada en 2004, y de los seis hombres y mujeres que murieron ese mismo año en un violento desalojo de esa finca.  

La tierra, en un país como Guatemala de pocas oportunidades, significa para las comunidades rurales tener un poco más de libertad. Al finalizar el actual período de Gobierno se registran unos 1,400 casos de conflictividad agraria. Al mes de julio de 2011, únicamente 122 casos habían tenido algún arreglo, según datos de la Secretaría de Asuntos Agrarios.

Es por esto que para las familias de la Asociación Pro-Justicia Nueva Linda, ocho años de lucha les ha significado un pedazo de tierra. Un pedazo de libertad. 

martes, 19 de julio de 2011

PASAJES DE LA VIDA DE ALFONSO BAUER PAÍZ

Alfonso Bauer falleció el domingo 10 de julio de 2011. Muchos nos encontrábamos en la plaza central acompañando la actividad en que un grupo de artistas rendían homenaje a la vida de Facundo Cabral. Y ahí el conductor de la actividad dio la lamentable noticia.

A partir de ese momento hubo muestras de pesar de distintos sectores. Como dijera un poeta que participó en el homenaje que realizaran a Bauer Paíz en el Paraninfo Universitario: "Poncho fue capaz de reunir a comunistas, masones..."  y otros más que no recuerdo. 

El sitio youtube cuenta con un archivo amplio de videos que documentan la carrera política, el aporte ideológico, pero también la vida personal de don Poncho. 

En este espacio deseo mostrar los que he estado viendo en estos últimos días, que me han parecido más importante. 

El primero que vi en estos días y circulé, viene bien presentarlo al inicio por ser el que hace un resumen de la participación y postura de Poncho Bauer durante la revolución guatemalteca de 1944-1954. Realizado por Caracol Producciones para la cadena de televisión "Telesur". 


Un documento, que desconozco la autoría, fue tomado en una actividad en la Universidad de San Carlos, a quien Poncho entregó una gran parte de su vida y su lucha. Un amor poco correspondido si se hace referencia que la facultad de Ciencias Económica lo destituyó del Instituto de Investigaciones Económicas y Sociales, de esa Unidad Académica.

Este fue publicado en la página del comité de unidad campesina (www.cuc.org.gt) y refleja el aporte ideológico de Alfonso Bauer




La vida personal de don Ponchito, por ser personal no dejó de ser ejemplar. Un programa dedicado al deporte y la vida sana, le dedica un reportaje a Alfonso Bauer Paíz y su gusto por la natación, deporte que según cuentan le ayudó a ser esa persona siempre activa y llena de fuerza.



En el documental Testamento está narrada una buena parte de su vida personal, y la relación que tenía con su familia. Ahí me tomé una idea de cómo fue la relación con sus hijos.

En el homenaje póstumo en el paraninfo universitario hablaron dos de sus hijos. Uno de ellos, quien en el documental reclama el poco tiempo que comparten, en el homenaje reclama sarcásticamente, todo lo que su padre le enseñó: puntualidad, principios, y también sus enseñanzas político-ideológicas. Su hija, quien en el documental la presentan como una contraria ideológica, con militancia en el Frente Republicano Guatemalteco -FRG- del general acusado de genocidio Ríos Montt, también habló y expresó la admiración a su padre por mantenerse en firme en sus creencias.

Su hija Yolandita, no estuvo presente en el homenaje. Porque como narra Poncho Bauer, en Testamento, falleció trágicamente. En este fragmento del documental de Uli Stelzner y Thomas Walter, se observa la foto de la hija fallecida y testimonios de los dos hijos de Alfonso Bauer, ante la muerte de Yolandita, y también ante el atentado contra la vida de don Poncho.





Don Ponchito siempre se caracterizó por ser muy enérgico en sus posturas. Los jóvenes de este tiempo, organizados en distintos espacios en que Bauer Paíz se hizo presente para apoyar nuestras actividades, también recibimos sus llamados de atención, cuando él creyó que no estábamos procediendo correctamente.

En este video Alfonso Bauer, en plena conferencia de prensa del grupo Estudiantes por la Autonomía -EPA- expresa enérgicamente su malestar por no habérsele concedido la palabra. Los compañeros que estaban librando una lucha importante por la autonomía, ante la molestia de don Poncho le cedieron la palabra, reconociendo su papel histórico en la Universidad y en el país.



No fue la única vez donde don Alfonso Bauer reclamó a compañeros de organizaciones de izquierda cuando consideró que no procedían correctamente. Muchas veces lo escuché reclamando que no veía la presencia de los partidos de izquierda en acciones de lucha en las que el participaba.

Y con los jóvenes siempre fue exigente. Por ello no debemos olvidar el recordatorio que durante el sepelio nos dio su compañera Miriam: él siempre pedía a los jóvenes !Hagan algo... A su edad nosotros ya habíamos hecho mucho!.

Ojalá este recorrido por la vida de Alfonso Bauer, sirva a todas y todos los revolucionarios a seguir luchando, y a tener esa vida ejemplar y hacer eco de las palabras, repetidas por últimas vez por su compañera en el sepelio: !Hagan algo!

!Hasta la victoria siempre, don Ponchito!